Dos tipos con nombres parecidos y usos distintos
El euríbor y el €STR son los dos tipos de referencia del dinero en euros, y a menudo aparecen juntos en las noticias. Sin embargo miden cosas diferentes, los calcula gente distinta y sirven para productos distintos. Para quien tiene una hipoteca en España la diferencia es muy práctica: su escritura menciona uno y no el otro.
Euríbor: un tipo a plazo, sin garantía, de un panel de bancos
El euríbor lo administra EMMI y refleja el tipo al que los bancos se prestan entre sí sin garantía durante un plazo fijo: una semana, uno, tres, seis o doce meses. Se calcula con una metodología híbrida a partir de las operaciones y aportaciones de un panel de en torno a una veintena de bancos. Como es un tipo a plazo, cada valor incorpora una expectativa: prestar dinero a doce meses obliga a pensar en lo que hará el BCE durante ese año, y ese juicio está dentro del número.
€STR: un tipo a un día, del BCE, sobre operaciones reales
El €STR (Euro short-term rate) lo calcula y publica el Banco Central Europeo. Es un tipo a un día: mide a qué precio se financian los bancos de la zona euro de un día para otro, basándose en operaciones efectivamente realizadas. Sustituyó al EONIA, el antiguo tipo a un día del mercado, que dejó de publicarse en enero de 2022. Al ser un tipo a un día, no contiene expectativas sobre el futuro: refleja las condiciones de hoy, y por eso se mueve casi pegado a la facilidad de depósito del BCE.
Para qué se usa cada uno
El €STR es la base de buena parte de los derivados de tipos de interés, de la remuneración de garantías y de otros productos entre entidades financieras. También sirve de referencia para construir curvas de tipos sin riesgo. El euríbor, en cambio, es el índice de los préstamos a plazo con clientes: hipotecas variables, préstamos a empresas, algunos productos de ahorro y bonos con cupón variable.
Esto no es una casualidad. Un préstamo a veinte años con revisión anual necesita un tipo que cubra un año entero, y eso es exactamente lo que ofrece el euríbor a 12 meses. Un tipo a un día obligaría a recalcular el interés cada jornada, algo impracticable en una hipoteca.
Por qué el hipotecado ve el euríbor y no el €STR
En España las hipotecas variables se referencian de forma habitual a la media mensual del euríbor a 12 meses publicada en el BOE. El €STR no aparece en las escrituras de particulares, así que aunque baje o suba no cambia tu cuota directamente. Sí ayuda a entenderla: cuando el euríbor a 12 meses está muy por encima del €STR, el mercado espera subidas del BCE; cuando está por debajo, espera bajadas. Esa distancia es, en resumen, la diferencia entre un tipo a plazo y un tipo a un día.
Qué mirar en cada uno
Si sigues el €STR, fíjate en su distancia respecto a la facilidad de depósito: suele ser pequeña y estable. Si sigues el euríbor, compara los plazos entre sí; la pendiente de la curva desde una semana hasta doce meses dice más sobre lo que el mercado espera que cualquier valor aislado.